Geología del Monasterio de Miramar

 

Los materiales geológicos hay que analizarlos desde los estratos más inferiores a los superiores, ya que así fueron depositados a lo largo del tiempo. Por ello, para comprender la geología del Monasterio de Miramar hay que comenzar desde el litoral hacia las cotas superiores

A) El límite norte de Miramar (coordenadas geográficas: Latitud 39,4 N. Longitud 2,4 E) lo señala la costa, denominada del “Guix”, alusión a la riqueza de yesos en esta zona. Elegimos una anchura que oscila entre 10 a 15 m, a unos 500 m de la casa principal del antiguo monasterio, en un mapa de planta. Los suelos son aquí arcillosos, ricos en yesos y rocas volcánicas y corresponde a la época geológica del Triásico superior, concretamente a las facies Keuper. Esta palabra alemana, utilizada por primera vez (1834) por el paleontólogo Friedrich A. von Alberti, corresponde a materiales, con una antigüedad de 200 millones de años. En el “Keuper” se combinan las arcillas, los yesos y rocas volcánicas. La arcilla pura es el silicato hidratado de alúmina, que si está coloreada se debe a sesquióxidos de hierro y otros compuestos también de hierro. Pero se añaden otros, como los feldespatos (silicatos complejos de aluminio, sodio, calcio, etc.) y la descalcificación de las rocas cálcicas. Todo este conjunto de materiales resultan, desde el punto de vista geotécnico, suelos muy blandos y, en consecuencia acantilados activos, no aportando suficiente estabilidad a los taludes que están por encima en la pendiente de la montaña.

B) Si progresamos hacia arriba, subiendo por la ladera, vemos un paisaje forestal poblado de pinos (Pinus halepensis) y por escasas encinas (Quercus ilex) y en mayor número al oeste. Nos dirigimos hacia los edificios del Monasterio de Miramar, en una anchura (en planta) entre 100 -150 m, por 500 de largo y desde una cota de 10 m a 75 m de altura, con taludes superiores a 35º. Nos encontramos con margas, rocas blandas y moderadamente duras que son dolomías terrosas y carniolas del periodo Retiense (era del Mesozoico o Secundario; subconjunto denominado del Triásico superior). Las margas están compuestas de arcilla y cal, llamándolas algunos geólogos “pelitas calcáreas”.  Las dolomías son carbonatos dobles de calcio y magnesio, llamadas con este nombre en honor del geólogo francés D. G. Dolomieu (1750-1801). Las carniolas se denominan así por la pequeña región de Carniola, situada en norte de Croacia y península de Istria. Está incluida en la amplia zona del “Karst” entre Trieste y Fiume (actualmente Riejka) que miran, al suroeste, al norte del mar Adriático. “Karst” quiere decir desierto de piedras). Todas estas expresiones tienen que ver con la disolución de las piedras calizas por efecto del agua de lluvia y de los acuíferos superficiales y subterráneos, produciendo oquedades, cuevas, subsidencias y colapsos del terreno y consecuentemente derrubios, y frentes de caídas de rocas. Aparecen aquí también otras dolomías denominadas por Alberti “Muschelkalk” (Triásico medio, 235 millones de años de antigüedad). Es una palabra alemana compuesta de Muschel = lámina y Kalk = caliza, empleada para designar estas piedras calcáreas en forma de tablas que son moderadamente duras.

C) Subiendo más (entre 300 m hasta 500 de anchura en planta, y cotas de 150 a 360 m de altura, hasta alcanzar la carretera  Ma -10, en su km 67) aparecen unas plataformas (“marjades” en catalán o bancales en castellano), superando la cota donde se asientan los edificios de Miramar (cota 343 m), los jardines, huertos y el olivar principal. Estos bancales están constituidos geológicamente por: 1) brechas dolomíticas y calizas del periodo denominado Lías (Jurásico inferior o negro, perteneciente al Mesozoico o Secundario, es decir, Edad Media de la Tierra, 179 millones de años); 2) brechas y conglomerados de la formación Calcarenítica de Sant Elm (Aquitaniense – Burdigaliense)  del Terciario, 21 millones de años; 3) depósitos coluviales antiguos del Pleistoceno (Cenozoico, Cuaternario inferior), 650.000 años ; y 4) conglomerados del Oligoceno (Cenozoico, Terciario inferior), 30 millones de años. El resultado global de todo este conjunto es una base de rocas que van de moderadamente duras a evidentemente duras, con una superficie arcillosa muy fértil para el cultivo.

En los mapas geológicos, a los lados del cauce del torrente producido por la fuente denominada “Sa Font Cuberta” (cota 375 m) que mana también a la carretera Ma -10 (km. 67,9), a 300 m en dirección SO de los edificios, se señalan deslizamientos recientes por haberse roto los muros o “marges” y las esquinas y peldaños de las escaleras de los “13 pontets” situados en “Sa rota de Miramar”. (Una “rota”, en mallorquín, es un espacio marginal dentro del bosque o el espacio agrícola).

Al oeste de “Sa rota” se encuentra una zona espesa de encinar, haciendo límite con la finca denominada “S’Estaca”, también del término de Valldemossa.

D) Por encima de la carretera Ma -10 (al sur) vuelve aparecer el mismo tipo de estratigrafía que en el apartado B): margas, dolomías terrosas, carniolas y Muschelkalk. Los bancales inferiores hasta “Sa Font del Beat” (405 m de altitud) están destinados a cultivo de olivo, y los superiores hasta el límite de la propiedad, donde está situada “Sa Cova de Ramon Llull” (447 m de altitud), está poblado de pinos y encinas.

 

Bibliografía consultada

 

1.    GELABERT FERRER, B. La estructura geológica de la mitad occidental de la Isla de Mallorca. Instituto Tecnológico GeoMinero de España. Madrid, 1998.

2.    Enciclopedia Abreviada Labor, I, Geología, 53-84. Ed. Labor, S.A. Barcelona, 1966.

3.    Historia Natural. IV, Geología. Instituto Gallach de Librería y Ediciones, S. L.. Barcelona, 1960.

4.    The New Enciclopaedia Britannica. Macropaedia. Geology. Chicago, 1993.

5.    Enciclopedia Hispanoamericana Espasa-Calpe, S.A. Apéndice año 1935.

6.    Guía Ciudadana de los Riesgos Geológicos. The American Institute of Professional Geologists. Ilustre Colegio Oficial de Geólogos de España. Editado por L. Suárez y M. Regueiro. Madrid, 1993.

7.    Mapas de Riesgos Naturales en la Ordenación Territorial y Urbanística. Ilustre Colegio Oficial de Geólogos. Editado por José Luís González García. Madrid, 2009.

8.    MATEOS RUIZ, R.M. y GONZÁLEZ CASASNOVAS, C. Los caminos del agua en las Islas Baleares. “Instituto Geológico y Minero de España” y “Conselleria de Medi Ambient” del “Govern de les Illes Balears”. Madrid, 2009.

9.    www.inforiesgos.es  

 

 

Comunicación presentada al “Seminari: quin passat i quin futur per a les possessions?. Raixa (Bunyola, Mallorca) 28,29 i 30 d’abril de 2011. Mi gratitud por la supervisión de este pequeño trabajo a Dª Rosa María Mateos Ruiz, Jefe de proyectos del IGME de Baleares.